El mito de Orfeo

  Del personaje mítico griego Orfeo, hijo del rey de Tracia Oafreo y la musa de la poesía Calíope, nace el vocablo orfeón. Orfeo fue un poeta y músico excelso cual ninguno, y poseía una preciosa lira, regalo de Apolo. La lira fue forjada por el mismo Apolo gracias a la guía y maestría de las musas. Esta es la misma lira que adorna las constelaciones de la bóveda celeste. Tal era la dulzura del canto de Orfeo, que los bosques corrían en pos de él, los animales fieros se domesticaban, y las ninfas y los dioses se conmovían. De ahí se deriva la acepción moderna del término orfeón, que se define como una sociedad coral, es decir, un conjunto de músicos que cultivan el arte del canto, mayormente sin acompañamiento instrumental.

 

 

San Juan el Bautista

  Juan el Bautista (asceta, predicador y profeta judío) es el patrón de San Juan, ciudad capital de Puerto Rico. La capital deriva su nombre del original con que Cristóbal Colón bautizó la ínsula en 1493: San Juan Bautista. En el escudo de Puerto Rico, el más viejo del Nuevo Mundo otorgado por la Corona Española en 1511, lee la inscripción en Latín "Johannes est nomen ejus", Juan es su nombre. La gestión artística del Orfeón San Juan Bautista abraza en su identidad el antiguo nombre de su nación como estandarte para una entidad artística y educativa que enriquece y honra, los valores más elevados de la tradición y cultura puertorriqueña.